La gamificación para eventos consiste en meter un juego dentro de un evento de empresa para que la gente participe en lugar de mirar: un concurso por equipos en la convención anual, un misterio por mesas en la cena de Navidad o una búsqueda del tesoro en el family day. Sirve para mezclar a personas que no se tratan, para que un mensaje de dirección se recuerde y para que quienes se conectan desde casa no se queden fuera.
Aquí hablamos de eventos internos: convenciones de empleados, kick-offs de ventas, cenas, celebraciones y jornadas con familias. Si lo que preparas es un stand en una feria o un congreso con público externo, tienes su propia guía en gamificación para ferias y convenciones.
Un evento interno tiene un problema que nadie dice en voz alta: la mayoría de los asistentes ya se conocen de algo y se sientan con los de siempre. Las ponencias de la mañana se escuchan a medias, porque el correo sigue llegando al móvil, y por la tarde la atención cae. Un juego por equipos rompe esa inercia porque obliga a mezclar las mesas y da un motivo para hablar con quien no se habla.
También resuelve el problema del mensaje. Si la dirección quiere que la plantilla se quede con tres ideas del año, repetirlas en diapositivas no las fija; preguntarlas en un concurso, con marcador y pique entre equipos, sí. Lo mismo vale para un producto nuevo, un cambio de organización o los valores que se quieren recordar.
Hay otra ventaja menos visible. Como el juego se responde desde el móvil, al terminar sabes cuánta gente participó y qué preguntas se fallaron más, y ese dato dice bastante sobre qué parte del mensaje no ha llegado.
No hay un juego para todo. Un kick-off de ventas pide energía y algo de competición; una cena, algo que se juegue sentado y sin levantar la voz; un family day, pruebas que un niño de ocho años y su abuela puedan hacer juntos. Por tipo de evento, esto es lo que suele encajar.
| Evento | Formato que suele encajar | Dónde se juega | Duración orientativa |
|---|---|---|---|
| Convención o kick-off | Concurso por equipos con presentador | Salón con pantalla | Alrededor de una hora |
| Cena de empresa o de Navidad | Misterio o escape room por mesas | Restaurante o salón | Entre el primer plato y el postre |
| Celebración de un hito | Reto rápido con marcador | Oficina o terraza | Menos de media hora |
| Family day | Pruebas por equipos mixtos | Finca, oficina o parque | Una mañana, sin orden fijo |
| Equipo repartido en sedes | Juego online o híbrido desde el navegador | Cada uno desde su sitio | Entre una hora y hora y media |
El hueco bueno es después de la comida, cuando la atención está en mínimos. Un concurso con presentador de alrededor de una hora, con preguntas sobre la propia empresa, el año que se cierra y los objetivos que se abren, levanta la sala. Los equipos responden desde el móvil y el marcador se ve en la pantalla grande, así que hasta la última mesa sabe cómo va.
Prepara las preguntas con quien conozca el negocio y mete alguna que solo acierte quien escuchó las ponencias de la mañana, porque es la forma más sencilla de que la gente atienda.

En una cena nadie quiere levantarse ni gritar, así que lo que funciona es un juego que llega a la mesa: una caja por equipo con enigmas y materiales, un game master que lleva el ritmo desde la cabecera de la sala y un tiempo límite que coincide con el postre. Cuando la cena cae en diciembre, muchas empresas lo combinan con los juegos online de Navidad para empresas para que las sedes pequeñas jueguen lo mismo esa semana.
Para una celebración corta, como cerrar un proyecto o un aniversario, basta con un reto de veinte minutos con marcador en la oficina. No lo alargues: en una celebración la gente quiere hablar, y el juego es la excusa, no el programa.

Con familias cambia todo, porque hay edades muy distintas, nadie ha leído las instrucciones y los niños marcan el ritmo. Funcionan las pruebas cortas por equipos mixtos, con una misión clara y estaciones por las que se pasa sin orden fijo, para que no se formen colas. Si lo haces en Madrid, en la guía de actividades para empresas en Madrid hay ideas de espacios y fechas.
Importa dónde está la gente, no qué formato está de moda. Si toda la plantilla cabe en un salón, el juego presencial gana porque la energía de la sala hace la mitad del trabajo. Cuando hay sedes en varias ciudades o personas en teletrabajo, lo peor que puedes hacer es poner una cámara al fondo y esperar que se sientan incluidos.
La gamificación para eventos híbridos funciona si remotos y presenciales juegan la misma partida, en equipos mixtos o cada grupo con los suyos, con un marcador común y un juego que se abra en el navegador del móvil o del ordenador sin descargar nada. Si la mayoría está a distancia, es más sencillo que todos jueguen online: nadie compite en desventaja y la técnica se simplifica. Cómo montar ese caso lo contamos en eventos online para empresas.
Un detalle que se olvida a menudo: el huso horario. Con equipos en América o Asia, una sesión a las cinco de la tarde en Madrid deja fuera a la mitad, y conviene plantear dos pases o grabar el mensaje y jugar en cada franja.

El más frecuente es meter el juego a última hora, en el hueco que sobró al cerrar la agenda. La gente llega cansada, la sala está a medio recoger y el presentador compite con el ruido del catering. Reserva el juego para el momento de menos atención y dale su sitio en el programa.
Otro fallo es técnico y se repite en casi todos los hoteles: la wifi aguanta a cincuenta personas navegando, pero no a trescientas respondiendo a la vez. Pide con antelación una red para el evento o cuenta con datos móviles, y pon enchufes o baterías a mano, porque a media tarde muchos móviles van al diez por ciento.

También falla presentarlo como obligación. Si el correo dice que la asistencia es obligatoria y el juego no se explica, la gente participa a medias. Cuéntalo como lo que es: una hora distinta dentro del horario.
Y no termines sin un cierre.
Premiar al equipo ganador delante de todos, con algo pequeño pero contado con gracia, cierra la actividad y da tema para la cena. Si la dirección comenta en dos minutos qué se ha aprendido de las preguntas más falladas, el juego deja de ser un paréntesis.
Mide poco y mide lo que importa. Participación real, es decir, cuántos entraron al juego frente a cuántos había en la sala, preguntas con más fallos y una encuesta de tres preguntas al día siguiente dan más información que cualquier informe largo. Si el objetivo era mezclar a la gente, pregunta directamente cuántas personas nuevas conoció cada uno.
Guarda esos datos para el siguiente evento, porque comparar dos ediciones dice si el formato se agota o si conviene cambiar de juego, y evita repetir lo mismo solo porque el año pasado gustó.
En Kleverplay llevamos nuestros juegos a convenciones, cenas y celebraciones, en Madrid de forma presencial y en cualquier sitio online o en híbrido. El Concurso de TV es un concurso con presentador en el que los equipos responden desde el móvil a preguntas que preparamos con la empresa, y se juega igual en un salón de hotel que desde casa; tienes los detalles en la página del concurso online para empresas. Cybercorp y The Heist son escape rooms por mesas, con una caja por equipo y un game master que lleva el ritmo.
Para equipos repartidos, el catálogo de experiencias de team building incluye misterios, búsquedas del tesoro y concursos que se abren desde el navegador, sin descargar nada. Han jugado ya con nosotros más de 80 empresas, 350 equipos y 5.600 trabajadores, en grupos de 5 a 5.000 participantes. Si tu evento es más un team building que una convención, en team building en Madrid comparamos diez actividades.
El tráiler del Concurso de TV dura medio minuto y enseña cómo se ve el juego en pantalla.
Después de la comida o al final de la jornada, cuando la atención cae. Nunca en el hueco que sobra al final del programa, cuando ya nadie atiende.
El Concurso de TV funciona igual en una sala pequeña que en un salón grande, porque cada equipo responde desde su móvil y el marcador se ve en la pantalla.
Sí, con un escape room por mesas como Cybercorp o The Heist: cada equipo recibe su caja y un game master lleva el ritmo, así que nadie tiene que levantarse.
Mételos en los mismos equipos que los presenciales, con un marcador común, o plantea el juego online para todos. Lo que no funciona es una cámara al fondo de la sala.
No. Nuestros juegos se abren en el navegador del ordenador, la tableta o el móvil, sin descargar nada; lo único que conviene prever es la wifi y la batería.
Depende del formato, del número de personas, de si es presencial u online y de cuánto se personalicen las preguntas. No publicamos tarifas: preparamos una cotización sin compromiso.
Dinos la fecha, cuántas personas sois, si estaréis en una sala o repartidos y qué quieres que pase ese día. Cuando lo tengamos, te proponemos el juego y el momento del programa en que encaja.

Pide una cotización para el juego de tu próximo evento interno.