Los videojuegos para empresas son juegos digitales que una organización usa con un fin de trabajo: formar a su gente, recibir a quien se incorpora, presentar una marca o animar un evento, con personajes, retos y preguntas sacados de la propia empresa. Se juegan desde el navegador del ordenador, la tableta o el móvil, y casi siempre hay alguien que dinamiza la partida.
Puedes tener uno de tres maneras: encargarlo a medida, adaptar un juego que ya existe o construirlo tú con un editor. Cada vía pide un tiempo y un esfuerzo distintos, así que conviene saber qué implica cada una antes de pedir una cotización.
Un juego comercial se diseña para que alguien lo compre y pase semanas con él. El de empresa tiene otro encargo: que un grupo concreto de personas aprenda algo, se conozca o recuerde un mensaje en una sesión que suele durar entre una hora y hora y media. Por eso el contenido manda sobre los gráficos, y un escenario sencillo con preguntas sobre tus procedimientos sirve más que un mundo espectacular que no habla de tu trabajo.
También cambia quién juega. En una plantilla hay personas que juegan cada noche y otras que no han tocado un mando en su vida, de modo que los controles tienen que entenderse en un minuto. Si el juego exige destreza con el ratón, pierdes a la mitad del grupo antes de la primera prueba.
Y cambia lo que queda al final. Un juego de empresa deja datos: quién participó, qué preguntas se fallaron más y cómo se organizó cada equipo. Esa información vuelve a recursos humanos o a formación y sirve para preparar la siguiente sesión. Si te interesa el marco conceptual, la diferencia entre gamificación, juego serio y videojuego de ocio la explicamos en qué son los serious games.
En los videojuegos para empresas, la elección depende de cuánto tiempo tengas, de cuánto se tiene que parecer el juego a tu empresa y de quién lo va a mantener cuando termine el proyecto.
Aquí la historia se escribe desde cero, con tu sector, tus procesos y tu tono. Uno de los que hemos hecho fue para una aseguradora con presencia en toda España: una trama de espionaje en la que cada misión se desbloqueaba acertando preguntas sobre sus ramas de seguros. Es la opción más personal y también la que más tiempo pide, porque hay que acordar el argumento, revisar cada pregunta y probarlo con un grupo antes de lanzarlo.
En este caso partes de un juego que ya funciona y le cambias el contenido: logotipo, preguntas, mensajes y, a veces, escenarios. El Concurso de TV admite preguntas personalizadas, mientras que Cybercorp convierte un cuestionario en una aventura gráfica con modos opcionales de personalidad y liderazgo. Como la mecánica está probada, se tarda menos y el riesgo de que algo no se entienda es mucho menor. Tienes más ejemplos en nuestra página de juegos de gamificación personalizados.

Si tu equipo de formación quiere producir juegos sin depender de nadie, la vía es un editor, y aquí trabajamos con dos desarrollos propios. Con nuestro editor con IA Text-to-Gamification describes por escrito lo que quieres y recibes en minutos un primer borrador con escenario, personajes, preguntas e imágenes. Después, en el Gamification Editor, retocas ese borrador sin programar: pantallas, retos y recorridos.
El borrador no sustituye a la revisión. Alguien que conozca el contenido tiene que leer cada pregunta, porque la IA acierta con el formato y a veces falla en el matiz. Cómo comparar editores y plataformas antes de contratar lo contamos en herramientas de gamificación.
Es el uso más frecuente: quien juega practica lo que tiene que hacer en su puesto y, si se equivoca, lo hace dentro del juego y no delante de un cliente o de una máquina. Cómo se diseña uno paso a paso está en la guía para crear un videojuego formativo.
En un onboarding gamificado, quien llega recorre la empresa, conoce a sus compañeros con minijuegos y resuelve retos sobre la cultura antes de su primer proyecto. Nosotros lo desplegamos en entre cuatro y ocho semanas, según se aprovechen módulos que ya existen o se cree un itinerario a medida, y los facilitadores de Kleverplay dinamizan las primeras sesiones. Hay formatos y ejemplos en onboarding gamificado.
Hacia fuera, en cambio, un videojuego sirve para presentar un producto, animar un stand o dar a un cliente un motivo para volver a una tienda online. Un juego personalizado se puede integrar en plataformas como Shopify o WooCommerce, o conectarse con cupones, aunque cada caso se estudia aparte porque implica personalización e integración. Las campañas tienen su propia guía en gamificación en marketing.
Dentro de casa, en una convención o en la cena de fin de año, el juego se plantea por equipos y con un game master que lleva el ritmo. En las partidas online cada equipo tiene su propia sala, creada desde la sala principal, para que pueda hablar sin oír al resto. Ideas por tipo de evento, en gamificación para eventos.

The Office Quest es nuestra gamificación corporativa de estética vóxel, una experiencia en 3D que recorre varios departamentos de la empresa. Está inspirada en Minecraft y la pensamos sobre todo para quienes empiezan su carrera profesional. Los bloques, los personajes y los escenarios recuerdan a un juego que muchos de ellos conocen, y sobre esa base se adaptan los mensajes, los entornos y los retos a la cultura de cada empresa.
Por eso encaja cuando el público es joven y la empresa quiere contarle cómo trabaja sin una presentación de dos horas. Los valores pueden convertirse en misiones, y las normas se aprenden resolviendo retos dentro de ese mundo.
Para un comité de dirección con poca costumbre de jugar no es la primera opción que proponemos.
Con ese público suele funcionar mejor un concurso o un misterio por equipos, donde lo que cuenta es hablar y decidir juntos y nadie tiene que manejarse por un mapa de bloques.
No todos los videojuegos para empresas son pantallas con preguntas. Algunos se juegan dentro de una fotografía panorámica en 360º, en la que giras la vista, encuentras objetos y abres pruebas; el cielo, el paisaje y los objetos se pueden personalizar, incluso con la oficina del cliente.

Otros, en cambio, transcurren en el metaverso, un entorno 3D al que se entra desde el navegador, sin gafas, con un avatar por jugador. Tiene auditorios, salas de reuniones y zonas de descanso, y algunos juegos del catálogo tienen versión ahí: Treasure Hunters recorre escenarios inspirados en Venecia y Grecia.
Compensa cuando el equipo está repartido entre varias ciudades y quiere sentir que comparte un sitio. Si lo que buscas es un concurso de preguntas rápido, el 3D estorba más que ayuda. Qué aporta cada tecnología y cuándo la desaconsejamos lo tienes en innovaciones en gamificación.
En este vídeo de algo más de un minuto se ve Teamverse, el concepto con el que agrupamos nuestras experiencias para equipos en el metaverso.
El proceso se parece tanto si se adapta un juego como si se escribe uno nuevo; lo que cambia es cuánto dura cada fase.
| Fase | Qué aporta tu empresa | Qué hacemos nosotros |
|---|---|---|
| Objetivo | Una frase con lo que debe cambiar después de jugar y quién va a jugar | Proponemos el tipo de juego que encaja |
| Contenido | Preguntas, procedimientos, mensajes, logotipos y, si quieres, fotos 360º de tus instalaciones | Convertimos ese material en retos, escenarios y diálogos |
| Borrador | Una persona que revise y decida | Montamos la primera versión con nuestro editor |
| Piloto | Un equipo de prueba y diez minutos de comentarios | Ajustamos dificultad, textos y tiempos |
| Lanzamiento | La convocatoria y la fecha | Dinamizamos con un game master o dejamos el juego abierto con soporte |
| Después | Tiempo para leer los resultados | Entregamos la participación y, si se piden, informes de perfiles |
Sobre los plazos de los videojuegos para empresas no hay una cifra que valga para todo. Lo que más alarga un proyecto suele ser la revisión del contenido: preguntas que esperan el visto bueno de tres áreas o un logotipo que nadie encuentra.
Por eso pedimos una sola persona con capacidad de decidir. Cuando cinco departamentos opinan sobre cada pantalla, el proyecto se retrasa semanas sin que el juego mejore.
El más común es pedir gráficos antes que objetivo. Si nadie sabe qué tiene que pasar después de jugar, el proyecto se convierte en una discusión sobre colores y personajes, y al final no hay forma de saber si ha funcionado.
Otro clásico, además, es hacerlo demasiado largo. Una partida que pasa de hora y media agota incluso a los que disfrutan, sobre todo si se juega en horario de trabajo con el correo abierto en otra pestaña. Si el contenido no cabe, mejor dos sesiones cortas que una eterna.
Y queda el asunto de los datos. Si el juego recoge respuestas individuales, explica a la plantilla quién las ve y para qué; con informes de personalidad o liderazgo, todavía más, porque ningún informe debería decidir solo sobre una persona.
En Kleverplay diseñamos y dinamizamos juegos para empresas con tecnología propia: el editor Text-to-Gamification y la plataforma donde se gestionan usuarios, partidas y resultados. Con nosotros han jugado más de 500 empresas y 1.500 equipos, siempre desde el navegador y sin descargar nada, y casi todas las partidas las conduce un game master de nuestro equipo.
No. Se juega desde el navegador del ordenador, la tableta o el móvil, sin descargar nada.
Sí. Con Text-to-Gamification describes lo que quieres y recibes un primer borrador con escenario, personajes, preguntas e imágenes. Después lo revisas y lo ajustas.
Casi siempre, una persona de Kleverplay que hace de game master. Algunos juegos se pueden jugar cuando quiera cada participante, sin game master, con el apoyo de nuestro sistema de soporte.
Sí. Si lo necesitas, repetimos la partida en cada huso horario con su propio game master.
La participación y los resultados por persona o por equipo y, si se piden, informes de perfiles como los de Cybercorp.
Depende de si se adapta un juego o se crea desde cero, del número de participantes y de la dinamización. No publicamos tarifas: preparamos una cotización sin compromiso para cada caso.
Escríbenos con el objetivo, el público y la fecha aproximada, y te proponemos si conviene adaptar uno de nuestros videojuegos para empresas, crear uno a medida o empezar con el editor.

Pide una cotización y te enviamos una propuesta de juego con tu propio contenido.