La gamificación en prevención de riesgos laborales consiste en usar mecánicas de juego en la formación de PRL: escenarios donde hay que encontrar peligros, decisiones que tienen consecuencias y repasos cortos que se repiten con el tiempo. Sirve, sobre todo, para que la gente preste atención a una formación obligatoria que casi todo el mundo da por sabida.
No sustituye la parte práctica con equipos reales ni el criterio del técnico de prevención. Lo que sí hace es convertir la teoría en algo que se practica, y dejar datos sobre qué riesgos reconoce cada equipo y cuáles se le escapan.
Casi todos los trabajadores han pasado por la misma escena: una presentación larga, un vídeo antiguo y un test final que se aprueba por descarte. El contenido es importante, pero el formato invita a desconectar. Muchas personas llevan años en el puesto y sienten que ya se lo saben, así que escuchan a medias.
El problema no es solo de aburrimiento. Cuando la formación se vive como un trámite, los riesgos acaban percibiéndose como algo teórico, propio de otros puestos o de otras empresas. El trabajador aprueba el test y luego vuelve a dejar la carretilla mal aparcada o el cable cruzando el pasillo.
Por eso tiene sentido cambiar el formato antes que el contenido. Las normas siguen siendo las mismas; lo que cambia es que el trabajador tiene que aplicarlas en una situación concreta, equivocarse sin consecuencias reales y entender por qué se equivocó.
El artículo 19 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, obliga a la empresa a garantizar que cada trabajador reciba formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva. Debe darse al contratar a la persona y cuando cambian sus funciones o se introducen nuevas tecnologías o equipos, y tiene que centrarse en el puesto de cada uno.
La misma norma indica que la formación se repetirá periódicamente si hace falta, que se impartirá dentro de la jornada siempre que sea posible o, si no, en otras horas descontando ese tiempo de ella, y que no puede tener coste para el trabajador.
En cambio, la ley no fija el formato. Puedes cumplir esa obligación con un curso presencial, con formación online o combinando varias cosas. La gamificación encaja como parte de ese plan, siempre que el contenido lo valide tu servicio de prevención. La práctica con equipos reales, como el uso de extintores o de los EPI, se sigue haciendo en persona.
Es la mecánica más directa. El trabajador recorre un espacio, por ejemplo una fotografía en 360º de una nave o de una oficina. Mientras avanza, tiene que señalar lo que está mal: un cable suelto, una salida de emergencia bloqueada, una mancha de aceite junto a una máquina.

Funciona mucho mejor cuando el escenario se parece a tu centro de trabajo. Un peligro que el trabajador reconoce en su propia nave se recuerda mejor; uno genérico, sacado de un banco de imágenes, se olvida antes.
Aquí el juego plantea una situación y varias opciones. Por ejemplo, un compañero se ha cortado con una máquina: ¿lo atiendes, paras la máquina o avisas primero? Cada respuesta tiene una consecuencia y una explicación inmediata, de modo que el error se convierte en una corrección en el momento, no en una nota al final.
En general, las preguntas más útiles son las que tienen dos respuestas razonables y solo una correcta según el protocolo. Las obvias se responden sin pensar y no enseñan nada.
La parte de normas, señalización y procedimientos se repasa bien con un concurso por equipos. Nuestro Concurso de TV lo conduce un presentador y las preguntas se pueden personalizar, así que es fácil sacarlas de tu plan de prevención.

Lo que se aprende una vez al año se olvida pronto, así que es más eficaz repartir el contenido en sesiones breves cada pocas semanas, cada una centrada en un riesgo, y volver sobre los errores más frecuentes de la sesión anterior. Cómo se diseña un itinerario así lo explicamos en la guía de gamificación en la formación de empresas, y cómo se construye un juego completo, en videojuegos formativos para empresas.
El momento más claro es la incorporación. Una persona nueva recibe mucha información en pocos días, y un juego con los riesgos de su puesto la ayuda a fijar lo importante. Lo contamos en la guía de onboarding para empresas. También encaja en los reciclajes periódicos y cuando cambian los equipos o los procesos, que son justo los momentos que señala la ley.
Antes de lanzarlo, piensa en quién va a jugar. Si en tu plantilla hay personas con discapacidad o con poca familiaridad con las pantallas, adapta el formato y ofrece ayuda; en inclusión laboral en la empresa tienes más ideas sobre cómo hacerlo.

Nuestros juegos interactivos de prevención de riesgos laborales combinan escenarios en 360º, preguntas con corrección inmediata y retos por equipos. Se juegan desde el navegador del ordenador, la tableta o el móvil, sin descargar nada. Casi siempre hay una persona de Kleverplay que dinamiza la sesión.
En esta demo de 40 segundos puedes ver uno de nuestros juegos de riesgos laborales.
Cuando los riesgos son muy específicos de un sector, la gamificación en prevención de riesgos laborales funciona mejor como encargo a medida. Partimos de tu evaluación de riesgos y de fotos de tus instalaciones, y lo convertimos en misiones con nuestros juegos de gamificación personalizados. Si buscas más ejemplos de juegos hechos para una empresa concreta, los tienes en videojuegos personalizados para empresas.
Aprobar no basta como indicador. Lo útil es saber qué riesgos reconoce cada equipo y cuáles se le escapan, para reforzar justo esos en la siguiente sesión. Un juego digital lo pone fácil, porque registra cada respuesta por persona o por equipo.
Merece la pena mirar la tasa de acierto por tipo de riesgo, que te dice dónde insistir, y cómo evoluciona entre sesiones, que indica si el repaso funciona. Más lenta, pero más reveladora, es la observación de los mandos en planta: si los pasillos están más despejados o si se usan más los EPI.
Comparte también los resultados con el equipo, no solo con prevención. Saber que el grupo falla siempre en la misma situación es motivo para hablarlo en la siguiente reunión de turno.
Cuidado con premiar la velocidad: si gana quien termina antes, la gente responde sin leer, que es exactamente la actitud que quieres corregir en planta. Premia el acierto y deja el tiempo como un dato secundario.
Otro fallo común es usar escenarios que no se parecen a tu centro de trabajo, o contenidos que no ha revisado el técnico de prevención. Tampoco conviene montar rankings individuales con nombres: en seguridad, quien queda abajo se siente señalado y deja de participar.
Y no cuentes el juego como toda la formación. Es una parte, la más atractiva, pero la práctica con equipos reales y la información específica del puesto siguen siendo imprescindibles.
En Kleverplay diseñamos juegos para la formación de las empresas, también la obligatoria, como la de prevención; todas nuestras propuestas están en la página de experiencias. Más de 80 empresas, 350 equipos y 5.600 trabajadores han jugado ya con nosotros, en grupos de 5 a 5.000 participantes. Como en prevención suele haber turnos, es útil saber que algunos juegos se pueden hacer sin game master, cuando le viene bien a cada persona, con el apoyo de nuestro sistema de soporte.
Puede formar parte de ella. El art. 19 de la Ley 31/1995 exige formación teórica y práctica, suficiente y adecuada al puesto, y no fija el formato; el contenido debe validarlo tu servicio de prevención.
No. El juego sirve para la teoría, la detección de riesgos y la toma de decisiones; el manejo de extintores, EPI o máquinas se sigue practicando en persona.
Sí, como encargo a medida: partimos de tu evaluación de riesgos y de tus instalaciones para construir los escenarios y las preguntas.
Sí. Se juega desde el navegador, sin descargar nada, y algunos juegos se pueden hacer sin game master, cuando le viene bien a cada persona.
Las respuestas de cada persona o equipo, de modo que puedes ver qué riesgos se reconocen y cuáles hay que reforzar en la siguiente sesión.
Depende del número de personas, de si usas un formato existente o un juego a medida con tus instalaciones y de cuántas sesiones incluya. No publicamos tarifas: preparamos una cotización sin compromiso.
Dinos qué riesgos te preocupan más, cuántas personas tienen que formarse y en qué turnos trabajan. Con eso te proponemos un formato que encaje en tu plan de prevención.

Pide una cotización para tu formación de riesgos laborales con juegos.